¿Comprenden bien el anime los fanáticos occidentales?

Si crees que por estudiar un master en administración del que se habla en eae opiniones ya no debes ser un fanático de los animes, déjanos decirte que estás en un error. A continuación daremos un breve análisis sobre la posible falta de comprensión que tiene el público occidental con respecto al anime y al manga. 

Posiblemente la falta de compresión no hace referencia a lo complejo que podría ser el argumento de estos, sino  poder entender los usos y costumbres que son característicos de la sociedad japonesa, los cuales se hacen sumamente importantes para el desarrollo de dichas historias. 

Suele ser bastante curioso, encontrarse con un consumidor occidental de cualquier país que traza un límite en el que separa a lo que llama anime y manga japonés, de todos los demás productos que se derivan de la animación, pero no es así en Japón, pues denominan anime a todas las animaciones. Al parecer ello surge de lo excéntrico que es la cultura japonesa a los ojos de las demás culturas, para lo que suele ser importante resaltar que el producto japonés se encuentra realizado por los propios creativos japoneses con la finalidad de que sea consumido por el público japonés. Siendo esta quizás la razón por la que a muchos les conviene colocar por separado al anime y al manga de todo lo que se relaciona con el medio de la animación.

De manera que, para que un consumidor occidental se dirija a un producto como anime,  es suficiente con que este posea una licencia de una compañía japonesa, y que esta última hagan una interpretación para el consumo japonés, con lo cual dicho producto será tratado como anime para el occidente aunque dicho producto final no trate de manera radical con respecto a su versión original.

Un claro ejemplo de ello, serían las adaptaciones realizadas a la literatura clásica que han sido llevadas al formato anime, por ejemplo: «Heidi la niña de los alpes», dicha historia esta basada en un libro de la literatura clásica alemana publicado en 1881 y más allá del concepto visual que lo caracteriza en el anime, el contenido empleado para su adaptación no se encuentra tan distante de su libro homólogo, aun así sigue recibiendo el trato de anime siendo separado a manos de los consumidores de todas aquellas adaptaciones animadas que han sido fieles al libro y que se pueden encontrar en otras partes del mundo. 

Así como Heidi también podemos encontrar numerosos ejemplos de distintas historias presentes en la literatura clásica que han sido llevadas al formato anime/manga, entre ellas: Alicia en el País de las Maravillas, Sherlock Holmes, diversos cuentos de los hermanos Wright, Lost World, Las mil y una noches, sin dejar a un lado algunos relatos de la biblia cristiana. En medio de todo, surge el dios del manga Osamu Tezuka quien se comporta como uno de los primeros en llevar la literatura clásica a las adaptaciones de anime y manga, siendo bastante fiel a las historias originales, pero sin dejar de adaptarlas para el disfrute y consumo del público japonés.

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